Pese a una serie de cumbres de alto nivel, aún no se ha puesto fin a las múltiples crisis

Al firmar el acuerdo con Irán, Trump afirmó haber evitado una depresión mundial al eludir una guerra prolongada. No obstante, las declaraciones triunfalistas de las potencias occidentales chocan de frente con la realidad material de millones de familias en el Medio Oriente y el Sur Global.
Cumbres vacías frente a contradicciones históricas
Las reuniones diplomáticas del G7 y las cumbres de emergencia de los organismos financieros internacionales se han sucedido a un ritmo frenético en lo que va del año. Sin embargo, ninguna de las resoluciones adoptadas aborda la raíz del conflicto: la pugna interimperialista por rutas comerciales, recursos energéticos y esferas de influencia.
- Reconfiguración armamentística: Los presupuestos militares continúan expandiéndose a niveles récord.
- Inflación galopante de materias primas: Los costes de transporte marítimo y energía vuelven a dispararse.
- Fracaso del multilateralismo burgués: Las instituciones internacionales se revelan como teatros diplomáticos incapaces de frenar la barbarie bélica.
"El capitalismo en su fase senil no ofrece horizontes de estabilidad duradera; las treguas pactadas en cumbres diplomáticas son meras pausas para rearmar nuevas disputas por la hegemonía mundial."
El papel de la juventud y la clase obrera
La historia demuestra que la paz verdadera jamás emana de las mesas de negociación entre oligarquías. Solo la movilización de masas de la juventud en las universidades y los trabajadores en los centros estratégicos de producción y logística puede imponer un freno efectivo a la escalada bélica.


